Mi piel habló desde su verdad,
Fue limpiada con cada lágrima derramada.
El éter me abrazó,
creando un nuevo hogar en mi interior.
Mi piel agradecida se transformó,
Mostrando mi nuevo disfraz.
La serpiente descascaró mi corazón,
Soplando fuerte la neblina y la guillotina.
El peso se extinguió,
una sombra que exhalé.
una luz encontró su camino.
Ahora sigo una nueva verdad,
Una cárcel disfrazada de confesionario ,
Se derrumbó.
Vislumbré un jardín nuevo
Un eco me llamó lo lejos,
Un camino apareció,
Entre mi piel marchita y tiempo que perdí.
Ahora cosecho nuevas flores,
y detecto caminos
incluso en tierra ajena.
No rebusco
solo alumbro
para que alguien se atreva a cruzar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario