No fue una elección,
Yo no elegí mi nombre,
Femenino en mi región y masculino en el extranjero,
Yo no elegí tener más amigas que amigos,
ellos —siempre ellos—eran crueles
conmigo.
Yo no elegí usar mi primera falda,
la puerta se cerró de golpe,
mis manos fueron apretadas con fuerza,
Mi cabeza en el piso,
Los inodoros observaban en silencio
Ese día una semilla nació.
Mi decisión no fue trabajar así,
pero¿quién quiere contratar a hombre con cuerpo de mujer?
yo nací hombre,
Pero tal vez nunca me sentí así.
No elegí este cuerpo,
al menos no conscientemente.
Pero elijo convertirlo en mi hogar,
y sentirme cómoda con ello.
Yo no elegí vivir sola,
pero mi familia no quiere ver,
en lo que me convertí.
Elegí nuevas amigas,
elegí no rendirme,
elegí ayudar,
porque sé lo que es sufrir.
Vi muchas amigas irse,
nuestra femineidad o nuestra vida.
Nuestra felicidad,
o una vida larga.
Sí, yo elegí vivir,
ahora te observo sobrevivir.
Sobrevivir no es vivir
yo, ya no poseo ninguno.